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¿CONOCES LA LEVADURA NUTRICIONAL?

¡Hola a todos! 🙂 ¿Qué tal? Hoy os traigo un nuevo post relacionado con la alimentación, que sé que os interesan mucho, jeje.

En esta ocasión os vengo a hablar de un alimento, bueno, mejor dicho, un superalimento que está a la orden del día en la actualidad, sobre todo muy presente en las personas que llevan una dieta vegetariana o vegana: la levadura nutricional.

Ésta es considerada un superalimento debido a que es muy rica en muchos nutrientes básicos, como sin las vitaminas del grupo B, cromo, aminoácidos excelentes para el desarrollo muscular y la reparación, minerales clave y vitaminas. Es un alimento natural proveniente de un tipo de levadura llamada Saccharomyces cerevisiae cultivada en una mezcla de melazas de caña y remolacha. Es posible que nos recuerde en un primer momento a la levadura de cerveza, pero no nos equivoquemos, no se trata de un alimento siquiera parecido, la de cerveza es un producto del proceso de fabricación de cerveza y además posee un sabor súper amargo.

La levadura nutricional se cultiva principalmente en el azúcar de remolacha y es una levadura inactiva, lo que significa que no se puede usar para fermentar alimentos como el pan o la cerveza. Se considera por tanto un alimento independiente, y su cultivo es específico para consumo humano. Su apariencia viene dada en forma de escamas doradas y crujientes. Lo más increíble es su aroma y su sabor, ¡recuerda mucho al queso!

En cuanto a su valor nutricional, posee un alto contenido en proteínas. También en fibra, que ayuda a regular el azúcar en la sangre y a mantener sostenible la energía a lo largo del día. Es baja en grasa, está libre de gluten, y no contiene azúcares ni conservantes añadidos. Vamos, ¡todo ventajas!

Y ahora te preguntarás, ¿cómo puedo utilizarla?

Pues… ¡prácticamente en todo! Puedes espolvorearla sobre sopas, ensaladas, pasta, pizza, tostadas… Añadiéndole una pequeña cantidad de levadura nutricional a un plato se realzan todos los sabores ya presentes.

Si nunca la has probado, empieza por probar a echarle una cucharada por encima a unas tostadas por ejemplo, o espolvorea un poquito por encima de una pizza. Ten en cuenta, que para preservar su potencial nutritivo se aconseja no calentar por encima de los 65 ºC

¿Te animas a probarla? Mandadme fotitos por las redes sociales con vuestras recetas, ¡dejad volar la imaginación! 🙂

1 comentario

  • Hola, me gustó mucho el post, Coincido en que es muy importante porque hace bien. Yo la vengo tomando en jugos de naranja exprimida hace ya dos años; y, desde que empecé hace unos mese con el menú propuesto en la página, le agrego una cucharadita a las bebidas de la mañana. Tal vez no se nota la diferencia cuando se la toma regularmente. Sin embargo, me ha sucedido que por unos días me he olvidado de tomarla, al igual que a la espirulina, y me sentí con pocas ganas de hacer mis actividades habituales. Así que si tienen la posibilidad de conseguirla, la recomiendo.
    ¡Saludos!

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